Inmigración real

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A un hombre de unos 70 años le está entrevistando un periodista.

El hombre entrevistado se expresa del siguiente modo:

– Soy hijo de exiliados.

– Hasta los 27 años y poco antes de la transición no pude volver a España por Franco.

РAhora tengo 70 a̱os.

– Mi mujer es inmigrante.

– Hace unos meses me sacaron el 30 % de un pulmón.

– Tengo tres hijos. De los tres sólo trabaja una, la del medio,…. pero no cobra nada.

– Todos, incluidos los nietos, viven de mi asignación.

– La mayor se acaba de divorciar. Mi yerno se daba a las drogas y al alcohol y la ha dejado con dos hijos.

– El pequeño de mis hijos aún no se ha ido de casa y además se ha casado con una divorciada y la ha traído, esa señora antes trabajaba pero desde que vino a mi casa ya no. Ahora tienen dos niñas que también viven bajo nuestro techo.

– Para colmo este año casi no he podido ir de vacaciones y si me apuras….. ni he podido celebrar que España ha ganado los Mundiales.

El periodista pone los ojos  muuuuuuuu  redondos y comenta:

“Majestad, no sabía que su situación era tan mala”.

Gracias Diego N

Artista con la Punta del Lapiz

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Si señor, este tío sí que está hecho un verdadero artista de minuaturas. Así si que se le saca punta a un lápiz:

Gracias Diego N

Oye, tu que eres informático…

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Me ha encantado este relato con tantos tintes de realidad:

Todo el mundo sabe que cuando el informático sale a fumar, es porque quiere hablar de informática. Oye, que no es que trabajemos en esto, es que tenemos la puta suerte de que nos pagan por practicar nuestro hobby favorito. ¡Qué suerte la nuestra!

Justo salía por la puerta de recepción y me vio salir Poshmax. Poshmax iba en otra dirección, pero fue verme pasar y practicar un giro de 90º cuasi acrobático en mi dirección.

Salgo y enciendo un pito. No he terminado de cerrar la tapa del mechero cuando ya tengo a Poshmax a mi lado con una sonrisa plantada en la cara.

-¿Qué haces?- Me pregunta mientras mira distraído hacia la avenida repleta de gente yendo y viniendo.
-Pues ya ves, echando un pito a ver si se me despejan las ideas. Estoy de ordenadores hasta las orejas.
-Ahm… eso está bien.
-¿Quieres?
-No, no, gracias, ya he fumado.
-Bueno.
-Oye, una cosita…
-Dime.
-Que me voy a comprar una iPad. Sigue leyendo el resto de la entrada »

Recién Casados

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El: ¡¡Si!! Por fin. Que dura fue la espera. No podría aguantar ni un minuto más.

Ella: ¿Quieres dejarme?

El: Nooo. ¿Estas loca? Ni siquiera lo pienses.

Ella: ¿Me amas?

El: Por supuesto, una y otra vez.

Ella: ¿Alguna vez me has sido infiel?

El: Noooo! Solo pensarlo me da asco.

Ella: ¿Me besarías?

El: En cada oportunidad que tenga.

Ella: ¿Te atreverías a golpearme?

El: Sabes que no soy ese tipo de hombre.

Ella: ¿Puedo confiar en ti?

El: Si.

Ella: !Mi amor!

25 Años Despues:

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El Amor Verdadero

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Aunque hace mucho que no escribo nada, hoy os traigo un relato muy bonito:

Era una mañana agitada, eran las 8:30, cuando un señor mayor, de unos 80 años, llegó al hospital para que le sacaran los puntos de un pulgar. El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 am.

Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora antes de que alguien pudiera atenderlo. Lo vi mirando su reloj y decidí, que ya que no estaba ocupado con otro paciente, podría examinar su herida. Durante el examen, comprobé que estaba curado, entonces le pedí a uno de los doctores, algunos elementos para quitarle las suturas y curar su herida.

Mientras le realizaba las curas, le pregunté si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado.
El señor me dijo que no, que necesitaba ir al geriátrico para desayunar con su esposa. Le pregunté sobre la salud de ella.

Él me respondió que ella hacía tiempo que estaba allí ya que padecía de Alzheimer.
Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde.

Me respondió que hacia tiempo que ella no sabía quien era él, que hacía cinco años que ella no podía ya reconocerlo.
Me sorprendió, y entonces le pregunté, ‘¿Y usted sigue yendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quién es usted?’

Él sonrió y me acarició la mano, me contestó;

Ella no sabe quien soy,  pero yo aún sé quién es ella

Se me erizó la piel, y tuve que contener las lágrimas mientras él se iba…

Tema Adaptado por Diego Rodero para A Pasar el Rato. Tema original por N.Design Studio
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